Recientemente he podido ver en las noticias cómo algunas asociaciones o parte de las Diputaciones Provinciales, Comunidades Autónomas o yo qué sé que otros órganos diabólicos se están dedicando a repoblar los ríos de nuestra geografía con algunas especies de peces en peligro de extinción, como por ejemplo una especie de trucha de la que quedaban pocos ejemplares y algún que otro pez más.
Era aterrador, los hombres criando peces por cientos, por miles incluso en unas piscinas especiales donde crecían y se reproducían todos juntos para luego, una vez creado el monstruo, soltarlo sin responsabilidad ninguna a nuestros ríos, para que naden libremente y lleguen lejos, a todos los rincones del país, al mar, a otros países, amigos, estamos perdidos.
Yo supongo que ya os habréis dado cuenta, al igual que yo, de que los peces traman algo. Están ahí moviéndose lentamente, cerca los unos de los otros, comunicándose en su idioma de pez, deseando pasar a la acción, en una casi eterna tensión por atacar. Cualquier momento puede ser, ellos se están organizando, lo sé, los he visto, todos ahí en filas perfectamente disciplinados, mucho más que el ejército chino, el ejército pez.
Nos miran desde los acuarios, en sus peceras, observan todo y lo transmiten al mando mayor, lo pueden hacer porque son peces y los peces son capaces de todo.
Después del fracaso de los Dinosaurios vuelven a la carga, ya lo hicieron entonces, todos hemos visto el dibujito del pez que le salen patitas y sale del agua y se convierte en anfibio y luego en un velociraptor que se come la cocina de Parque Jurásico. Lo que pasa es que ahora no se permitirán tener errores, se han inmunizado contra los meteoritos y contra las plagas, incluso contra el hombre, nos destruirán y encima lo harán sonriendo, porque ahora están siempre serios pero cuando salgan del agua a por nosotros podrán sonreír y esa será una de sus armas más mortíferas: El Pez que ríe.
¿Acaso no habéis visto en los documentales de la 2 a los siluros? Por Dios, ¿qué clase de pez es ese? Está claro que es un pez de la época en la que fracasaron como especie imperialista, pero ahora no están dispuestos a sucumbir ante los mamíferos ni las aves, ellos están preparados. Lo más probable es que los siluros sean el cuerpo de inteligencia, ellos estuvieron allí cuando el gran desastre, tienen información, saben cómo no cometer los mismos errores.
Estamos desahuciados del todo, no hay esperanza para los hombres, no podemos ni comer pescado porque saben que lo hacemos y vendrán a vengarse uno a uno, torturándonos por aquél filete de atún fresco, aquel bacalao al pil pil, las truchas al horno con jamón y los cientos de latas de conservas de pescado y lo único que podremos hacer es aguantar sus golpes de aletas viscosas mientras la muerte viene a nuestro rescate entre olor a cieno y el ruido de las branquias respirando anfibias en el exterior.